diumenge, 11 d’octubre del 2009

50 anys després

NOCHE TRISTE DE OCTUBRE, 1959

A Juan Marsé

Definitivamente
parece confirmarse que este invierno
que viene, será duro.

Adelantaron
las lluvias, y el Gobierno,
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que, por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.

En la noche de octubre,
mientras leo entre líneas el periódico,
me he parado a escuchar el latido
del silencio en mi cuarto, las conversaciones
de los vecinos acostándose,
todos esos rumores
que recobran de pronto una vida
y un significado propio, misterioso.

Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno,

mientras que afuera llueve.
Por todo el litoral de Cataluña llueve
con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,
ennegreciendo muros,
goteando fábricas, filtrándose
en los talleres mal iluminados.
Y el agua arrastra hacia la mar semillas
incipientes, mezcladas en el barro,
árboles, zapatos cojos, utensilios
abandonados y revuelto todo
con las primeras Letras protestadas.

Jaime Gil de Biedma

Más impuestos, pero a los de siempre

Joan B. Culla i Clarà. El País, 2/10/2009

dijous, 1 d’octubre del 2009

Huevos al estilo de mi madre

5 huevos duros y uno normal para batir.
1 latita de "foie gras"
1 tomate para hacer un poco de salsa o bien dos cucharadas del ya preparado.
Picada: 1 rodajita de pan frito, i diente de ajo, 5 almendras tostadas, unas hebras de azafrán y perejil. Todo bien picado en el mortero.

Pelar los huevos, partirlos a lo largo por la mitad, sacar las yemas sin romper las claras porque se han de rellenar otra vez con  las yemas bien mezclada con el "foie", ¿se entiende, verdad? Una vez rellenitas las diez mitades, se bate el huevo crudo y se rebozan los huevos rellenos, o sea, esas diez mitades rellenas y se frien en aceite bien caliente, se van sacando y se colocan en la cazuelita donde ya habrá el tomate frito. Han de quedar la parte bonita hacia arriba. Hecho esto se diluye la picada (bien picada) con un poco de agua y se echa bien diluido por encima de los huevos, un hervorcito para que espese y ¡ya està!.
¡Es muy fácil sobretodo si ya se tienen los huevos preparados y bien fríos que así se parten mejor!

María Teresa Martínez Monerris

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